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Quiero ser mayor…

….para llegar a la estantería donde mi madre guarda la leche condensada, para ponerme la ropa que yo quiera, para poder salir hasta más tarde, para poder conducir. Hoy se llevaría la palma aquello de ser mayor para poder tener un móvil. En fin, un montón de razones que nos lleva, cuando somos pequeños, a desear que corra el tiempo deprisa para ser mayores y así poder hacer lo que queramos. Ajaja Qué pobres! Qué inocentes!!

Sin embargo no recuerdo  que ese deseo de ser mayor formara parte de mi lista infinita de deseos. Si bien me acuerdo de admirar a los mayores, la admiración no llegaba a tanto como  para querer convertirme en uno de ellos.Sobre todo porque había algo que me tenía mosca. Ese puntillo de seriedad que se les notaba. Que les impedía reír a carcajada porque era falta de educación, o ponerse a bailar con el ritmo de la música, por vergüenza. Ese punto que les tenía tan pendientes de la ropa con la que vestirse y disfrazarse  de señores cuando yo les veía tan guapos en pijama.La preocupación por las arrugas ó el sinvivir de esa hucha tan rara a la que llamaban cuenta corriente.

No sé que era, pero aunque se les notaba felices por ser mayores había siempre algo en su gesto que les delataba que del todo la cosa no iba bien.

Ahora que ya me he hecho mayor…..bueno más bien hace tiempo que me he hecho sólo que ha sido hace muy poquito que me he dado cuenta de ello,  he descubierto el secreto.

Ya sé por qué es, no son las arrugas, aunque incordian, no son para tanto, ni la ropa,  ni la hucha…. La seriedad que escondían en sus caras para no preocuparnos, venía  del dolor  por la ausencia  de las personas que en ese camino de  hacerse mayor habían ido perdiendo. Y  aunque seguían con sus vidas, lo hacían de forma diferente, ya nada tenía el mismo sabor. Y aquí, por mucho que intente y quiera terminar con un final feliz, por desgracia no hay.

Tan sólo nos queda creer que si nos duele que ya no estén aquí, es porque tuvimos la gran suerte de tenerlos y quererlos. No fue en balde, mereció la pena. Así que en homenaje a ellos, no perdamos nuestra esencia, ni las ganas de sonreír, porque a ellos no les gustaría vernos así, y si de algo estoy convencida es de que de alguna manera están por aquí, cerquita, dándonos su energía para remontar. Aquí no hay canción pero sí una frase que me dijeron cuando  era  pequeña  “No llores por no poder ver el sol, pues las lágrimas, no te dejarán ver las estrellas” .

1 Comment

  • Maria Saez Posted 29 abril, 2017 12:08 am

    No me canso de leerte.Y no es amor de hermana sólo es que vales mucho nena.

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