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Punto y aparte

Qué importante es el punto y aparte!! Ojo! Con todos mis respetos a la coma, a los dos puntos y al punto y seguido, claro está. Incluso al punto y coma, aunque nunca estoy segura de estar usándolo bien del todo, por mucho que me lo expliquen.
Os acordáis cuándo íbamos al cole y teníamos que hacer una redacción? Ya podíamos tener miles de ideas en la cabeza pero que justo en cuanto cogíamos el boli para empezar a escribir……tachán, tachán….se iban todas a freír espárragos.
Lo que costaba empezar a escribir, empezar a contar…..pero cuando llegábamos a terminar ese primer párrafo…….ay madre, eso era gloria bendita ……… y poníamos ese primer punto y aparte, bien redondito y marcao a tope. Cómo se os quedaba el cuerpo, eh? Eso se merecía una fiesta, o al menos una pausa para atracar el frigorífico o ponernos algo untado con nocilla para celebrarlo.
Ya todo lo de después venía rodado. Ya, aunque la redacción tenía que ser tan sólo de diez líneas éramos capaces de hasta poner cinco de propina!! ajajaja.
Y os estaréis preguntando…a qué viene tooooodo este rollo? Pues viene a que me apetece invitaros a descubrir que el punto y aparte además de ser un recurso ortográfico, también y más importante, es un recurso literario que sirve para hacer una pausa mayor en la lectura de las historias y así, facilitar su comprensión.
Y cuando digo “las historias”, me refiero a tooooodas las historias, incluida la nuestra.
No hay quién entienda una historia en la que todo es punto y seguido.
En la que todo es más de lo mismo.
Os imagináis coger un libro en el que no hubiera ningún punto y aparte, ninguna pausa? Ufff, qué horror!
Son necesarias las pausas.
Pausas para observar y describir un lugar.
Pausas para permitir que aparezcan nuevos personajes o para centrarnos en alguno ya conocido y que esté necesitado de más protagonismo.
Incluso pausas para “cargarnos” a otros que con el tiempo hemos descubierto que no aportan nada a la historia o que como lo que aportan es más bien basurilla, mejor será mandarlos a la papelera de reciclaje ejem ejem.
Pausas para cambiar de escenario….es fundamental. A veces cambiando de sitio, otras, mejorando el que ya tenemos; y si ponemos cojines nuevos?
Y sobre todo pausa, para recordar quién es el personaje principal, que a veces con tanto figurar se nos acaba olvidando. Y más ahora con las nuevas tecnologías…. A quién le interesa protagonizar su vida, pudiéndolo hacer para Instagram? Tengamos cuidado con esto, pongamos ciertos límites, no vaya a ser que entre tanto, se nos olvide vivir.
Y ahora qué? Qué hacemos con nuestra historia? Ya llevamos muchos párrafos escritos.
Hemos hecho lo que hemos podido, oye. Tampoco el profe de lengua nos dio trucos para llevarlo a nuestra vida real, estaba tan preocupado en que hiciéramos bien el análisis morfológico……..que se olvidó de lo importante…..
En fin, qué se le va hacer. Tampoco es cuestión de ponernos ahora como locos a tachar todo lo anterior, con el trabajito que nos ha costado llegar hasta aquí. Ni tan siquiera hacer un borrón y cuenta nueva, usando el típex para que se note menos, salvo que queramos cogernos un colocón con el olor, claro está.
No nos empeñemos en borrar lo de atrás, forma parte de nuestra historia.
Pero lo que sí que podemos hacer es un punto y aparte y empezar un Capítulo nuevo.
Uno rompedorrrrr!!! A veces es necesario romper. Con todo es imposible, pero sí con muchas cosas, o uno que dé cierta continuidad…… lo que está bien, para que cambiarlo. Esto ya a gusto del autor. Lo que sí que hay que hacer en todos los casos es dar un giro a nuestra historia, del tamaño que queramos, pero un giro.
De lo contrario, perderemos el interés en ella, aparcándola en nuestra mesilla de noche, dejando que acumule páginas sin sentido.
Espero que hayáis tenido unas buenas vacaciones y os animo a hacer una cosa: ir a coger un trocito de papel y un boli ahora mismo y escribir un punto y aparte muy gordo como el que hacíamos en las primeras redacciones, de esos de pasarnos a la siguiente página de tanto apretar .Después ir al frigo a por una cervecita o a por algo que nos sirva para untar la nocilla (esto sigue funcionando, os lo juro) y por último coger aire con los ojos cerrados y al ataqueeeeeeeee a por el siguiente capítulo.
Eso sí, guardar cerquita el trocito de papel con el punto y aparte, es muy fácil olvidar que para arrancar es necesario parar antes.
Y cómo no hay mejor música para arrancar que Fito, ahí va…….la casa por el tejado.

Laura…el desempate

 

    

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