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Yo para ser feliz quiero un camión

No os preocupéis, no se me ha ido la pinza. Al menos no más de lo que ya traigo de serie.jjjjj

Y es que cuando digo que para ser feliz quiero un camión no me refiero a que a estas alturas me vaya a poner a conducir uno. Ya, ya! Aunque quién sabe, con las vueltas que da la vida…..

Me refiero a que gran parte de las cosas que necesito cada día las puedo tener al alcance de las manos gracias a  los camiones. Muchas más cosas de las que pensamos dejaríamos de tenerlas si no fuera por esos grandes monstruos de la carretera. O mejor dicho a las personas que en un momento dado de sus vidas decidieron dedicarse a eso. O no lo decidieron,  quizás resultó que no les quedó otra.

Y ahí que se lanzaron a chuparse kilómetros a punta pala, con la tensión que conlleva eso. La responsabilidad de llevar una carga para que esté a una determinada hora y en un concreto lugar contra viento y marea. En muchas ocasiones incluso traspasando fronteras, capaces de convertirse de golpe en bilingües, trilingües y lo que haga falta aunque en sus expedientes académicos tan sólo puntuara la Lengua Española. Demostrando una vez más que las capacidades están por encima de las titulaciones.

Un trabajo nada agraciado si además le sumamos las horas fuera de casa, lejos de la familia y que en la mayor parte de los casos, al tener que correr con todos los gastos, después de hacer cuentas a uno casi se le quitan las ganas hasta de volver a montarse en Metro.

Y ahí vamos nosotros, los ciudadanos de a pie, y alguno que otro que se apellida “Motos”, que encima les echamos cada piropazo, verdad Pablo? Con aquella frasecita tantas veces mal usada de “pareces un camionero”.

También, nos molestan en la carretera, sobre todo cuando salimos de vacaciones, sin darnos cuenta que nuestro coche chuta gracias, entre otras cosas, al combustible que ellos nos proporcionan.

Pero no es la única. No damos valor a cantidad de profesiones o incluso hasta llegamos a despreciarlas. Hace poco tuve la mala suerte de tener que oír en una conversación, que unos padres habían tenido mala pata porque les había salido el hijo soldador!!. Manda narices!!

Seremos pedorros!! No nos damos cuenta que si hacemos sólo grandes a los médicos, no estaremos dando valor a los importantísimos cuidados y mimos de las enfermeras y auxiliares, incluso a las maniobras espectaculares de las celadoras que nos trasladan en esas camas enormes con tanto cuidado.

Si hacemos sólo grandes a l@s modelos, perderemos de vista a las personas que tienen arte para peinar, depilar, maquillar, coser o vendernos la ropa que tanto nos gusta estrenar. Qué paciencia hay detrás de esa estupenda sonrisa que nos regalan!!

Cuando hacemos sólo grandes a arquitectos o ingenieros, hacemos invisibles a fontaneros, albañiles, pintores, carpinteros que consiguen que al final  todo encaje.

Si sólo vemos grandeza en los que queman ruedas en la Fórmula 1, nos olvidaremos, tanto de aquellos que soportan el olor a goma mientras las fabrican, como los que en cadena montan los coches como si de Legos se tratara.

Y qué me decís, de los bares, eh? Qué bien que exista gente detrás de las barra!! Es, en esos sitios donde surgen grandes planes, negocios, amistades, romances…..un brindis a su salud!!

Así es,  Frank Gehry es un crack, claro que sí, pero  gracias al  trabajo de soldadura, sus sueños se han podido hacer realidad. Y sino, que se lo pregunten al Guggenheim.

No sé lo que serán mis  pekes el día de mañana. Me preocupa porque tienen el listón muy alto. Han decidido que quieren ser tachán tachán…..……………. felices!!

El otro día el pequeño tenía que llevar al cole fotos de una profesión y hablar sobre ella. Le conté cosas sobre unas cuantas, algunas de familiares, otras inventadas, para que él decidiera sobre cuál hablar.

Al final eligió la de camionero, como su tío. Ganó por encima de bombero, de médico, de astronauta…….Cuando le pregunté qué es lo que más le gustó para elegirla me llamó la atención que no fuera por llevar un gran camión, ni por viajar por diferentes países, ni siquiera por dormir en esa cama que tanto mola. Me contestó que quería ser camionero porque a su tío le veía feliz.

Así que así es,  todas las profesiones tienen valor, porque todo es necesario.

Y en cuanto a mí, pues eso, que me he dado cuenta que para ser feliz quiero un camión.

Un saludo especial para todas aquellas profesiones que en algún momento se han sentido poco valoradas y en especial a los grandes de la carretera, entre ellos a Julio y a mi querido Polentzi, ese que estoy segura que con el rock de fondo, más de una vez se muerde la lengua para poder llegar a tiempo. Estoy muy orgullosa de ti.

Laura…el desempate

¡Gracias a Julio y Mari Cruz por abrirnos las puertas de su camión!

5 Comments

  • Mentxu Posted 24 marzo, 2018 10:17 pm

    Brillante, simplemente brillante

  • Silvia Posted 27 marzo, 2018 5:13 pm

    Preciosa la razón del peke al decir porque quería ser camionero…. Se ve que le educan como tiene que ser!!! Que grande eres tía! ♥

    • Laura…el desempate Posted 28 marzo, 2018 4:01 pm

      Gracias Silvia!!
      En este post hay un poco de toda la gente que me rodea y que le pone ganas a aquello a lo que se dedica independientemente de lo que diga su expediente académico. Muaaaaa!!

  • Sonia Posted 24 abril, 2018 9:39 pm

    Este PEQUE si que sabe. se nota lo importante q es esa palabra en vuestra casa. SER FELIZ. ME ENCANTA. MMUUAK

    • Laura…el desempate Posted 9 mayo, 2018 8:31 am

      Mmmmmm ser feliz, difícil tarea…pero merece la pena intentarlo, no?
      Muaccc

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